Alianza Alimentación con Propósito y Asociación Colombiana de Instituciones de Salud Domiciliaria
La nutrición ha evolucionado hasta convertirse en un pilar fundamental dentro del abordaje médico. En la actualidad, la evidencia demuestra que el estado nutricional influye directamente en la progresión de las enfermedades, la respuesta a los tratamientos y los desenlaces clínicos1. En este contexto, comprender la nutrición desde una perspectiva científica amplía el conocimiento en salud y permite fortalecer las estrategias de atención, mejorando la calidad de vida de los pacientes.
El impacto de la nutrición en los resultados en salud
La nutrición es la ciencia multidisciplinaria que estudia el proceso por el cual los nutrientes interactúan en el cuerpo humano y permiten su adecuado funcionamiento.2 Su papel es especialmente relevante en el contexto de las enfermedades crónicas, que representan una de las principales causas de morbimortalidad, con cerca del 75 % de los fallecimientos a nivel global.3
En este sentido, un estado nutricional inadecuado no solo está asociado con el desarrollo de enfermedades como la diabetes, condiciones cardiovasculares o algunos tipos de cáncer, sino que también influye en su evolución, manejo terapéutico y desenlace. Es decir, la nutrición no solo incide en la aparición de la enfermedad, sino también en la forma en que el paciente la enfrenta y en su capacidad de recuperación.
Esta situación se hace aún más evidente en el entorno hospitalario, donde la malnutrición asociada a la enfermedad afecta entre el 30 % y el 50 % de los pacientes hospitalizados4. Por ello, se requiere un enfoque integral, basado en la detección temprana del riesgo nutricional y en intervenciones efectivas. Esto no solo mejora la respuesta al tratamiento y el estado funcional de la persona, sino que también reduce complicaciones, lo que se traduce en mejores desenlaces clínicos. Así mismo, integrar la nutrición en equipos multidisciplinarios permite tomar decisiones más informadas y centradas en el paciente.5
En el contexto de la hospitalización domiciliaria, la intervención nutricional adquiere particularidades específicas. En este tipo de pacientes, la continuidad del soporte nutricional resulta clave para evitar complicaciones y optimizar su evolución clínica. En este ámbito, la evidencia muestra que contar con una nutrición enteral en casa no solo mejora el estado de la persona, sino que también reduce hospitalizaciones, estancias y uso de servicios de salud, contribuyendo a una atención más eficiente.6
En muchos casos, las necesidades nutricionales no pueden ser cubiertas únicamente mediante la dieta convencional, especialmente cuando existen alteraciones en la ingesta, la absorción o el metabolismo de los nutrientes. En estos escenarios, la intervención nutricional especializada adquiere un papel determinante, tanto en la evolución clínica, como en la eficiencia del sistema de salud. Se estima que un abordaje nutricional oportuno puede reducir hasta en un 36 % el gasto por paciente, al disminuir complicaciones y optimizar el uso de recursos clínicos.7
Ante este panorama, los Alimentos con Propósitos Médicos Especiales (APMES) cumplen un rol clave en el soporte nutricional. Estas tecnologías pueden ser consideradas por los profesionales de salud para suplir las necesidades nutricionales específicas de personas con determinadas condiciones, lo cual reduce la probabilidad de complicaciones y puede contribuir a alcanzar las metas terapéuticas.
Finalmente, la ciencia de la nutrición se consolida como un determinante clave de los desenlaces clínicos. Su incorporación sistemática dentro del abordaje médico permite optimizar la respuesta terapéutica, mejorar la eficiencia en la atención y avanzar hacia modelos de salud más resolutivos, efectivos y centrados en el paciente. Fortalecer este enfoque no es solo una oportunidad, sino una necesidad para mejorar los resultados en salud.
1 Gropper, S.S. (2023). The role of nutrition in chronic disease.
2 Cevallos-Muñoz, O. A. (2024). Introducción al cálculo vectorial para ingeniería. Editorial Grupo AEA. https://doi.org/10.55813/egaea.l.89
3 Organización Mundial de la Salud. (2025). Enfermedades no transmisibles. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases?
4 Organización Mundial de la Salud. (2024. Disease-related malnutrition: WHO/Europe factsheet highlights neglected challenge. https://www.who.int/europe/news/item/09-09-2024-disease-related-malnutrition–who-europe-factsheet-highlights-neglected-challenge
5 Baptista, Cariolo. (2025). El nutricionista clínico del siglo XXI. Investigación en nutrición clínica.
https://ve.scielo.org/scielo.php?pid=S0798-07522025000100038&script=sci_arttext
6 Blanco Ramos, B., López García, B., & Gómez Bellvert, N. (2022). Estado nutricional y uso de recursos sanitarios tras la implementación de un programa de nutrición enteral por sonda PEG para pacientes neurológicos con hospitalización domiciliaria. Nutrición Hospitalaria, 39(3), 489–498. https://doi.org/10.20960/nh.03813
7 G.Buitrago et al. 2019. Apuntando a la desnutrición: los programas de nutrición generan ahorros de costos para los pacientes hospitalizados. Tomado de: https://www.clinicalnutritionjournal.com/article/S0261-5614(19)33213-3/fulltext