A pesar de los avances significativos en el tratamiento y manejo del VIH, esta condición sigue representando desafíos en términos de salud pública y calidad de vida, resaltando la necesidad de considerar estrategias integrales de cara a prevenir nuevos casos y tratar adecuadamente a quienes ya tienen un diagnóstico. Para ello, la nutrición es relevante. ​